Semblanza de la Asociación de la Ría de Navia

(Edición de Junio-2013)

En 1958 nacía, por iniciativa de los estudiantes que acudían por los veranos al Albergue del S.E.U. (S.E.U. era el acrónimo de Sindicato Español Universitario -una institución del régimen político por entonces vigente en España) que existía en un lugar vecino a Navia (Andés), el Descenso a Nado de la Ría de Navia. La competición tuvo la suerte de caer bien desde el primer momento entre los nadadores, fundiéndose la seriedad deportiva con una alegre camaradería. Y, por otra parte, la circunstancia de que se alcanzase pronto cierta repercusión mediática supuso un rápido encariñamiento de las gentes de Navia con aquel acontecimiento sobrevenido que tomaba a su pueblo por escenario –sobrevenido, no sólo porque hubiese sido promovido por “veraneantes”, sino por su propia naturaleza: en aquellos años la práctica competitiva de la natación era una actividad ajena a las costumbres habituales en pueblos como Navia. En cualquier caso predominaba el orgullo de observar cómo se hablaba mucho y bien del Descenso en los periódicos y emisoras de radio de la época, y la villa se esforzó entonces en arropar el acontecimiento como mejor sabía. Ciertamente en Navia no se entendía de natación, pero sí de gaiteros -y de romerías (con reparto de bollo preñao incluido), y de verbenas-, y por ahí se orientó la aportación del pueblo a lo que, ya en 1961, empezaba a considerar “su” Descenso. Ese año la prueba se acompañaba por primera vez de una fiesta popular en honor de los participantes, empeño que iba a ir a más en años sucesivos. Empezaba también a prosperar así un sentí-miento de simpatía mutua entre nadadores y habitantes de la comarca, el cual se reforzaba además por el afecto que, seducidos por la belleza de la ría, unos y otros sentían por el marco natural de la competición. El contexto general de organización del Descenso estaba, sin embargo, por consolidar. En esos primeros años de la década de 1960 la obsolescencia política del SEU resultaba evidente (la institución se disolvería formal-mente en 1965) y en Navia había inquietud por el futuro de la prueba desprovista de su marco primigenio de soporte. Se vio entonces la solución en crear una Asociación que asumiese directamente la responsabilidad de organizar el acontecimiento. Nacía de esta manera en 1964 la Asociación de Amigos de la Ría de Navia/ARN. En el artículo 3 (“Fines”) de sus estatutos fundacionales, registrados al amparo de la llamada Ley Fraga de ese mismo 1964, puede leerse «De manera especial organizará (la Asociación) en colaboración con el pueblo y autoridades de Navia, el Descenso a Nado de su Ría».

Los años que siguen resultan un tanto angustiosos, con una organización que, reducida al mínimo, se entrega con denuedo a la tarea de garantizar la continuidad de la iniciativa. Se perfilan en esa época las ideas eje que van a guiar las actuaciones posteriores de la Asociación: implantación en la sociedad naviega –particularmente en sus sectores más jóvenes-; fomento de la natación como deporte de base; promoción del Descenso entre la natación de élite. Poco a poco –y siempre con el apoyo moral que aportan los nadadores que, a pesar de las diversas dificultades, acuden anualmente (y cada vez en mayor número) a Navia-, la situación se va consolidando. Se llega así a la celebración de la edición vigésimo quinta del Descenso (1982), que pasa bastante desapercibida para los medios de comunicación pero que, en el subconsciente, actúa como una confirmación intuitiva de que el futuro está ahí y merece la pena esforzarse por él. Tal estado de ánimo se aprecia con nitidez en un párrafo de un artículo publicado en ese año:
«…el XXV Descenso no se ha preparado entre el 31 de Agosto de 1.981 y el 8 del mismo mes de 1.982. La organi-zación del XXV Descenso comenzó en 1.958, quizá antes. Y muchos hombres y mujeres de toda ideología, carác-ter, clase, posición social, en las más diversas circunstancias personales, hicieron posible esta edición. A ellos tiene mucho que agradecerles la natación provincial, incluso la nacional (por más que la Federación lo menos-precie), el turismo (por más que la Subsecretaría correspondiente se empeñe en ignorarlo), los nadadores que disfrutaron en Navia, los visitantes que vinieron a pasar un día de entretenimiento,… y, sobre todo, ese ente abstracto formado por un paisaje, unas gentes, un modo de sentir y pensar que llamamos “pueblo de Navia”. Porque toda esa multitud de trabajos, colabora-ciones, desvelos y sueños ya forman parte de la Historia y de la Cultura de Navia.
El redactor cree que se justifican así veinticinco años de ilusión colectiva pero ¿para qué? ¿sólo para abocar al breve día del XXV Descenso?
Seguramente no; más bien se trata de perpetuar la secuencia de una forma de cultura, de mantener el fluir del tiempo. Ese es el verdadero desafío de 24 Descensos; más que el de hacer el veinticinco, el de lograr el vein-tiséis, el veintisiete,…».
Llamará la atención en el párrafo anterior la acidez de las referencias al mundo institucional (el federativo de la natación y la entonces Subsecretaría de Turismo de la Administración Central). Había razones para ello, aunque no sea cuestión de extenderse en tal sentido en el presente apunte. Pocos años después la marea daría la vuel-ta y empezaría a ayudar.

Una primera manifestación del cambio de tendencia llega en 1988, con la declaración del acontecimiento del Descenso como Fiesta de Interés Turístico Nacional por la antes arisca Subsecretaría de Turismo. Y dos años más tarde es el Centro Asturiano de Madrid quien le otorga el Picu Urriellu 1990, en agradecimiento por la labor que realiza de promoción de la ima-gen y valores de Asturias.
Estos reconocimientos no distraen a la Asociación de sus líneas eje de actuación. Su petición insistente de disponibilidad de una piscina en Navia acaba convirtiéndose en una demanda social clamorosa -el 1 de Febrero de 2003, día de inauguración de la instalación, estará por siempre en el recuerdo de las personas (de dentro y de fuera) que tanto lucharon por ella. En 1999, y ahora con el respaldo de la también antes arisca Real Federación Española de Natación, se crea la llamada Copa Asturias de Natación de Aguas Abiertas, prueba complementaria al Descenso. Y la sinergia de ambas competiciones (Descenso y Copa Asturias) consigue pronto posicionar la ría de Navia como un escenario significado de la natación europea, sede de multitud de competiciones de prestigio: Campeonatos de España de la especialidad en 2004 y 2005, Etapa “obligada” de la Copa de Europa de Natación de Aguas Abiertas desde 2006 -y sede en una ocasión de la última etapa (la llamada “SuperFinal”) de la misma,…
En paralelo, van llegando nuevas distinciones: Medalla de Honor de la Federación Portuguesa de Natación; en 1999, Placa a la Entidad Deportiva más destacada, concedida anualmente por la Asociación de Periodistas Deportivos Asturianos; Diploma de Honor de la Federación de Natación del Principado de Asturias (año 2000); Premio Delfos 2002 a los Valores Humanos en el Deporte (concedido por la prestigiosa entidad Amigos del Deporte de La Felguera); Premio Amor al Deporte 2004, del Centro Asturiano de Oviedo,…

La quincuagésima edición del Descenso (año 2007) tiene una repercusión pública muy superior a la de las humildes bodas de plata de veinticinco años atrás y, en ese contexto, la Asociación de Amigos de la Ría de Navia es objeto de importantes reconocimientos -la Placa de Distinción del Comité Olímpico Español, el ingreso en la Real Orden del Mérito Deportivo en la categoría de Placa de Plata (enlazando así con aquella antecesora Placa de Bronce de 1969). Por otra parte, en Octubre de ese 2007, Sus Altezas Reales Don Felipe y Doña Leticia reciben en audiencia a una representación de la Asociación encabezada por su Presidente (ya, años atrás, Don Felipe había dado importantes muestras de aprecio por las actividades de la Asociación: en 1987 había sido Presidente de Honor del Comité Organizador del XL Descenso y, en 2006, aceptaba la Presidencia del Comité de Honor de la organización de la antes citada “SuperFinal”). Y, al año siguiente y enlazando con el cierre de las celebraciones del cincuentenario, el Gobierno del Principado de Asturias concede a los Amigos de la Ría de Navia la Medalla de Asturias en su categoría de Plata –quizá el máximo honor nunca recibido.

En septiembre de 2010 la Asociación asume el desafío de organizar la edición 2011 de los Campeonatos de Europa Junior de Natación de Aguas Abiertas (que tienen lugar los días 5 y 6 de agosto y que, con la participación de las selecciones nacionales de veintiún países, suponen la consolidación de la ría de Navia entre los centros neurálgicos de la práctica de ese deporte a nivel mundial). En septiembre de ese año, y a modo de testimonio de gratitud por el esfuerzo desarrollado, la Real Federación Española de Natación añade un reconocimiento más a todos los citados en el párrafo anterior: su Diploma de Honor (un premio que se concede en escasas ocasiones).
Procede, desde luego, aprovechar estas líneas para agradecer esas diversas distinciones con todo el sentimiento que el corazón humano sea capaz de manifestar. Y, de paso, poner el énfasis en reconocer que el mérito pertenece a los predecesores -no está de más parafrasear aquí, ahora ya sin acritud, aquel párrafo escrito con ocasión de las bodas de plata: «muchos hombres y mujeres, en las más diversas circunstancias personales, lo hicieron posible. A ellos tiene mucho que agradecerles ese ente abstracto formado por un paisaje, unas gentes, un modo de sentir y pensar, que llamamos “pueblo de Navia”. Porque toda esa multitud de trabajos, colaboraciones, desvelos y sueños ya forman parte de la pequeña historia y de la cultura de nuestra tierra».

Las actividades de la Asociación han rebasado, por otra parte, hace ya mucho tiempo la faceta estrictamente deportiva para entrar en profundidad en los ámbitos festivo/folklórico –de ello ya se ha hablado antes- y cultural. La vertiente cultural del Descenso -que siempre había estado ahí (lógico: los conceptos de fiesta y cultura popular están estrechamente conectados), si bien relegada al subconsciente- salía con fuerza a la superficie a principios de la década de 1990, cuando empezó a manifestarse en Navia cierta sensación de vértigo al rememorar la andadura recorrida –sensación que llevó a iniciar una labor de recuperación de la pequeña historia del acontecimiento de la natación en la ría. El primer fruto de tal labor fue un libro (“Historia del Descenso Internacional a Nado de la Ría de Navia”) que se publicaba en 1997, recopilando y sistematizando multitud de datos que, hasta ese momento, sólo eran una caótica maraña (Una manifestación anticipada de ese espíritu de recuperación del pasado ya había aflorado en 1982, año de las bodas de plata, con la publicación de un opúsculo que explicaba como se venía organizando el Descenso).

A partir de ese momento, la vitalidad de la Asociación pasó a animar también la recién descubierta faceta. Surgieron otras publicaciones –“Una semana de natación en Navia” (2000); “Siempre el Agua, siempre los Amigos” (2007). Y esta frase –Siempre el Agua, siempre los Amigos- servía además en ese 2007 como lema de la gran exposición conmemorativa del cincuentenario. Por otra parte, ya en 2001, la revista anual que se edita para difundir el conocimiento del Descenso incluía una nueva «sección orientada a plasmar las diversas manifestaciones culturales de Navia que, desde el prisma personal de sus autores,… pretende ser el inicio de una tarea de contribución a la recuperación y promoción de la cultura de Navia,… que nos gustaría continuar en los programas de próximas ediciones». El proyecto caló de modo que, desde entonces, dicha revista anual constituye un referente cultural en la comarca de la ría.
Otra actividad cultural, ahora en el terreno musical, se ponía en marcha en 2005: la denominada Noite Folk plenamente arraigada en la actualidad los conciertos de referencia del verano del Principado de Asturias.
El Descenso se configura así hoy como un acontecimiento plural en torno a tres facetas principales (deportiva, folklórico-festiva y cultural) y que, en términos de aportación de valor, supone para el Principado de Asturias una contribución significativa. Y la interacción de la Asociación con el mundo de la natación implica una promoción de Asturias que, quizá por ese enfoque específico a un segmento concreto de la sociedad, abre perspectivas bien interesantes. Cabe aludir aquí a algunos testimonios ilustrativos a tal respecto:

  • En marzo de 2007 se publicaba en el que es probablemente el sitio web de la natación de aguas abiertas más visitado a nivel mundial, una lista de los que su editor consideraba cien acontecimientos punteros de dicho deporte, que se escogían entre un grupo de unos dos mil («After researching nearly 2,000 open water swims on every continent held in every conceivable body of water, we present our list of the World’s Top 100 Open Water Swims»). En ella el Descenso aparecía en el lugar nº 11. Y la 2ª revisión de esa clasifica-ción (realizada en 2010) subía a la competición de Navia al 7º lugar (http://www.worldstop100openwaterswims.com; nótese que sólo hay, en los puestos 53 y 85, otros dos eventos españoles en la lista);
  • El artículo “Legends of the Fall” (“Leyendas del Descenso”) de una revista mensual británica especializada en natación de aguas abiertas (H2Open; Julio 2011). Dicho texto es probablemente lo más elogioso escrito nunca en torno al Descenso y merece la pena citar aquí una de sus afirmaciones -«I don’t think that swimmers got the
    recognisition they deserve. Here they get treated like footballers» («No creo que los nadadores gocen normalmente del reconocimiento que merecen. Pero aquí son tratados como futbolistas»);
  • La crónica del Descenso 2012 que puede verse en otro sitio web de referencia para la natación de aguas abiertas (ver) –crónica que se cierra con la siguiente frase: «There is simply no better value in the open water swimming world for Nothing is like Navia» («Simplemente, en el mundo de la natación de aguas abiertas, no cabe encontrar algo mejor porque Nada es como Navia»). Ese Nothing (así, con mayúscula) hace refe-rencia al carácter del Descenso como algo más que una prueba deportiva de primera línea.

En el programa de actos, que ocupa varias fechas, son tres los días especialmente relevantes. El contenido de esos tres días se ajusta, en líneas generales, al siguiente esquema:
Noite Folk
Desfile de nadadores por las calles de Navia

  • Día del Pregón
    El Pregón del Descenso, que tiene lugar algunos días antes de las competiciones deportivas, se encomienda a alguna persona relevante del mundo del deporte o de la cultura y suele acompañarse de un complemento cultural –casi siempre musical;
    – Tras el Pregón tiene lugar un Baile, que se organiza en honor de la Reina y las Damas del Descenso.
  • Día de la Copa Asturias
    – Competición deportiva propiamente dicha de la Copa Asturias;
    – Tras las ceremonias de premiación, fiesta en honor de los nadadores participantes;
    – A la caída de la tarde, Noite Folk.
    Nota: La Copa Asturias se combina en ocasiones con etapas de la Copa de Europa de Natación de Aguas Abiertas (así ocurrió en 2007, 2008 y 2009). Otro caso es el del año 2011, cuando los Campeonatos Europeos Junior tuvieron lugar en Navia los días 12 y 13 de Agosto por lo que la Copa Asturias se disputó la misma tarde del team relay event de esos Campeonatos, pero cediendo el prime time al team relay event;
  • Día del Descenso
    – La mañana comienza con pasacalles y actuaciones de los grupos folklóricos diseminados por distintos rincones de la villa –el ambiente festivo empapa pues el pueblo desde las primeras horas;
    – A mediodía se reúnen los nadadores y los grupos folklóricos para realizar un desfile por las calles del casco viejo de Navia hacia la iglesia parroquial, donde tiene lugar la llamada Ofrenda;
    – Comida de hermandad conjunta de nadadores, grupos folklóricos e invitados;
    – A la tarde, prueba deportiva del Descenso y ceremonia de premiación de los vencedores absolutos;
    – La cabalgata, con sus carrozas, gaiteros y charangas, supone en lo festivo el centro de la tarde;
    – Tras la competición deportiva y la cabalgata, romería de agasajo a socios de la ARN, nadadores, grupos folklóricos e invitados, siempre con el sonido al fondo de la gaita;
    – A primeras horas de la noche, entrega general de trofeos;
    – El día se cierra con la fiesta de los nadadores, en confraternización con la gente de Navia.
    Llega el momento de cerrar este perfil de presentación. Y, para ello, quizá proceda reproducir aquí una cita que condensa la esencia del acontecimiento de cincuenta y cinco años de deporte, fiesta, turismo, y cultura en torno a la ría: «Tal es el espíritu más íntimo del Descenso de Navia, el de la amistad entre sus nadadores y los habitantes de las tierras occidentales de Asturias, cautivados en común por una ría en la que competir y a la que mimar». Y que concluye con la proclama que se ha convertido en lema de la Asociación: Siempre el Agua, siempre los Amigos…

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